△ Ingredientes
- Para las gambas
- 350gGambas grandes peladas y desvenadas (crudas) — talla L o XL, frías o descongeladas y secas
- 25gMantequilla sin sal (temperatura ambiente)
- 4Dientes de ajo laminados muy finos — o rally fino si prefieres que no se vea
- 1 cdtaPimentón ahumado de La Vera
- 1Guindilla cayena seca pequeña — entera o en escamas, según tolerancia al picante
- 1Limón entero — zumo + ralladura
- 2 cdasPerejil fresco picado fino
- 1 cdaAceite de oliva virgen extra
- Sal marina y pimienta blanca
- Para servir
- Al gustoPan de masa madre tostado — o pan integral, para remojar la salsa
△ Preparación paso a paso
- 1
Seca perfectamente las gambas
Seca las gambas cuidadosamente con papel absorbente, tanto por dentro como por fuera. Si están congeladas, descongélalas en nevera la noche anterior —nunca bajo agua caliente— y séalas antes de cocinar. La humedad es el enemigo de la reacción de Maillard: una gamba húmeda se cuece al vapor en lugar de dorarse.
- 2
Prepara la mantequilla de ajo-limón
En un cuenco, mezcla la mantequilla blanda (no fundida) con el ajo laminado, el pimentón ahumado, la ralladura de limón, sal y pimienta blanca. La mantequilla debe estar blanda pero no líquida para adherirse a las gambas correctamente. Mezcla con las gambas y deja reposar 5 minutos.
Pro tip: La mantequilla se funde durante la cocción y crea una salsa aromática en el fondo del cesto. Recógela siempre al servir.
- 3
Air Fryer a 185°C — cocción rápida y precisa
Precalienta el AF a 185°C durante 3 minutos. Distribuye las gambas en una sola capa —nunca superpuestas. Coloca los trozos de guindilla encima. Cocina 4 minutos, voltea y cocina 3-4 minutos más. Las gambas están en su punto cuando cambian de translúcidas a nacaradas y rosadas con leve color dorado en los extremos. Segundos de diferencia separan el punto perfecto del exceso.
Regla del 80%: Si el 80% del cuerpo ya es rosado-nacarado y opaco, sácalas. El calor residual del cesto completa la cocción.
- 4
Emplatado y servicio inmediato
Vuelca las gambas en una cazuela de barro caliente o en un plato hondo oscuro. Vierte todos los jugos del cesto (la mantequilla fundida con los jugos de las gambas es oro líquido). Exprime medio limón, esparce el perejil picado y la guindilla entera como decoración. Sirve con rebanadas de pan de masa madre para remojar. Consumo inmediato: las gambas pierden textura a los 5 minutos de reposo.
Las gambas al ajillo traditionalmente se sirven en cazuela de barro: retiene el calor de forma extraordinaria, mantiene la mantequilla líquida durante el servicio y añade una estética mediterránea premium que ningún otro plato consigue.
▲ Ver en AmazonAfiliado · Sin coste adicional